FAQ

En Europa, la época del año en la que los rayos ultravioletas (UV) dañinos son más elevados dura de abril a septiembre. Cuando el índice UV supera el nivel 3, se recomienda llevar protector solar si vas a estar en la calle. Incluso en los días nublados, hasta un 80% de los rayos UV dañinos penetran la piel.

Recuerda que la nieve, la arena y el agua incrementan la necesidad de protegerse del sol porque reflejan los rayos solares y amplifican la radiación UV.

En países cercanos al ecuador donde los rayos del sol son más potentes, se recomienda llevar protección solar de factor 30 como mínimo para protegerse de los rayos UV.

El factor de protección solar (SPF) indicado en el envase te dice cuánta protección aporta tu protector solar frente a los rayos UVB.

Por lo general, cuanto mayor es este índice, mayor es la protección. Por lo tanto, un factor de protección solar 6 ó 10 aporta una protección baja, los factores 15, 20 ó 25 aportan una protección media, los factores 30 ó 50 una protección elevada y el factor 50+ una protección muy elevada. Esto se mide utilizando una prueba normalizada.

Para elegir el factor que más te conviene, tienes que tener en cuenta varias cosas. La más importante de ellas es tu tipo de piel, que incluye el color de tu piel antes de exponerte al sol, tu color de pelo y el color de tus ojos. También tienes que pensar en dónde vas a ir de vacaciones y en qué época del año. Descubre tu tipo de piel aquí.

Todo depende de tu tipo de piel, la época del año, el lugar donde te encuentres y la hora del día. Por lo general, las personas de pelo oscuro y piel oscura pueden ponerse al sol sin quemarse más tiempo que aquellas que tienen pelo claro y piel clara. Entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde la concentración de rayos UVA y UVB está al máximo; por lo tanto, si decides exponerte al sol, ponte ropa, un sombrero y protector solar. Recuerda que la nieve, el agua y la arena reflejan los rayos solares e incrementan los rayos a los que te expones.

Un adulto suele necesitar unos 30-40 ml de crema solar para cubrir todo el cuerpo y obtener una protección eficaz. A menudo se olvidan partes del cuerpo como la nuca, la parte superior del pecho y la parte trasera de las piernas. Siempre debes aplicar el protector 15 minutos antes de exponerte al sol para garantizar una buena protección desde el mismo instante en que sales a la calle.

Para proteger tu piel, los protectores solares utilizan filtros UVA que absorben la radiación solar. Cuando se expone un protector solar a esta radicación, puede alterar la estructura química de los filtros UV y reducir su capacidad de protección.

Un protector solar “fotoestable” puede soportar mejor los efectos de la exposición a los rayos UV, conservando así su nivel de protección.

Un amplio espectro de protección corresponde a la capacidad de protección frente a los efectos dañinos tanto de los rayos UVA (responsables del envejecimiento), como de los rayos UVB (responsables de las quemaduras). Para que se pueda considerar que un producto ofrece un amplio espectro de protección, tiene que absorber o reflejar como mínimo un 90% de los rayos UV de la gama de longitud de onda de 290 a 400 nanómetros (nm).

Con un protector solar resistente al agua puedes estar en el agua 2×20 minutos antes de tener que volver a aplicar el producto.

Si el protector solar está clasificado como muy resistente al agua, dura hasta 80 minutos antes de que sea necesario volver a aplicarlo. Se trata de la clasificación más alta.

Está demostrado que el protector solar P20 es más que muy resistente al agua puesto que conserva la protección incluso después de 80 minutos en el agua. Es el único protector solar con esta característica.

Con un protector solar resistente al agua, puedes estar en el agua 2 veces durante 20 minutos antes de tener que volver a aplicar el producto.

Sí, por supuesto que sí. Varios estudios han demostrado que las personas que utilizan protector solar reciben una cantidad de vitamina D del mismo nivel o superior a aquellas que no utilizan protección solar. El protector solar no bloquea el 100% de los rayos UV y tan sólo necesitas una pequeña exposición al sol para absorber suficiente vitamina D. Incluso estando a la sombra con una loción solar, tu cuerpo produce vitamina D durante los meses de verano.

Sí, probablemente puedas hacerlo. Pero si te has llevado el protector solar a la playa, no se recomienda conservarlo. Si has guardado el protector solar en un lugar oscuro y fresco, podrás seguir utilizándolo, incluso si tan sólo te queda una pequeña cantidad del año pasado. Si la crema huele, tírala.

Puedes prevenir las erupciones cutáneas limitando el tiempo de exposición solar. Y si estás al sol, puedes prevenir las erupciones cutáneas utilizando ropa de protección y un buen protector solar con filtros contra la radiación UVA y UVB.

Es importante aplicar una capa relativamente espesa de protector solar y deberías hacerlo por lo menos 15 minutos antes de exponerte al sol.

Si tienes una erupción cutánea, es importante que no te expongas al sol. En caso de eczema, los antihistamínicos y una crema a base de cortisona suave pueden aliviar las dolencias.

Sí, todos los productos de la gama P20 contienen tanto filtros UVA como filtros UVB. Estos filtros son fotoestables y han sido seleccionados para aportarte la mejor protección solar.

En la caja del producto, puedes comprobar si tu protector solar contiene protección contra los rayos UVA y UVA a través de estos símbolos:

 
 

En el protector solar P20, encontrarás también un símbolo UVA más que indica el número de estrellas en función del nivel de protección UVA en relación con la protección UVB.

Las cremas solares P20 tienen entre 3 y 5 estrellas, siendo 5 la mejor clasificación. Esto significa que los protectores P20 cumplen como mínimo las recomendaciones de la UE sobre el nivel de protección de 1/3 de los factores de protección solar. Las recomendaciones de la UE equivalen a 3 estrellas.

Sí, la crema solar P20 es segura para los niños, incluso para los menores de tres años. Todos sus ingredientes han sido aprobados como ingredientes cosméticos y no contienen fragancias añadidas ni colorantes. No obstante, es necesario e importante recordar que se desaconseja exponer directamente al sol a los bebés y niños pequeños.

Sí, claro que puedes. Todos los ingredientes de la gama de productos P20 han sido aprobados como ingredientes cosméticos y no contienen fragancias añadidas ni colorantes.

No hay necesidad de volver a aplicar el protector solar P20 después de nadar salvo si te has secado con fuerza o has sudado mucho. La crema solar P20 ha sido clasificada como “Muy resistente al agua” –la clasificación más alta– y ofrece una protección solar superior, incluso después de una inmersión prolongada en el agua.

La crema solar P20 sigue siendo eficaz después de la ducha siempre y cuando no hayas utilizado jabón, una esponja o te hayas secado con fuerza.

Sí. Simplemente espera 15 minutos tras la aplicación. Después podrás seguir con tu rutina habitual de maquillaje.

Como muchos otros productos de protección solar, puede darse el caso de que la crema solar P20 manche los tejidos. Para que esto no ocurra, lávate bien las manos con jabón tras la aplicación y evita el contacto con ropa, toallas, etc. mientras el producto de protección solar no esté completamente seco.

Si tienes manchas de protector solar P20 en la ropa, en la mayoría de los casos se pueden quitar de los tejidos blancos o de color.

No laves las prendas hasta que hayas seguido el siguiente procedimiento. Si la prenda ya ha sido lavada, será necesario que repitas este método varias veces para quitar la mancha. Cuanto mayor haya sido la temperatura de lavado de la prenda, más difícil será quitar la mancha.

Cómo quitar las manchas de crema solar P20:

Vierte un poco de alcohol desnaturalizado en un recipiente profundo. Mete la prenda manchada en el recipiente. Es importante que el alcohol cubra la mancha.

Remueve con una cuchara durante 1 minuto.

Saca la prenda del recipiente.

Para quitar el exceso de humedad, pon la prenda entre dos trozos de papel absorbente.

No utilices lejía (esto podría hacer que las manchas se vuelvan rosas).

No vuelvas a utilizar el alcohol puesto que el color de la mancha está ahora en el alcohol utilizado.

Si fuera necesario, vuelve a repetir este procedimiento hasta que consigas quitar la mancha.

Cuando hayas conseguido quitar la mancha de la prenda, lávala siguiendo las instrucciones de la etiqueta de cuidado de prendas.

No se recomienda utilizar este método con prendas de cuero o de ante.