Cómo prevenir las quemaduras solares en verano

En verano aumentan las visitas a la piscina, a la playa o a la montaña. Y con ellas las quemaduras solares. Se deben tomar ciertas precauciones para que la exposición continuada al sol no resulte perjudicial. Es mucho más recomendable beneficiarse de las ventajas del sol y evitar cualquier aspecto dañino del mismo.

Qué son las quemaduras solares

Los rayos solares que más afectan a la piel son los UVA y UVB. La radiación responsable de la aparición del moreno en la piel son los UVB. En caso de no contar con protección frente a estos rayos, es cuando se generan las quemaduras solares.

Ante una exposición prolongada al sol, la piel reacciona con mecanismos de defensa para protegerse ante la agresión. La aparición del bronceado es el método natural de la piel para combatir los efectos dañinos de los rayos solares.

La piel morena es la consecuencia de la producción de melanina en la dermis. Estas moléculas se integran en la composición celular para actuar de escudo ante los rayos UVA y UVB, oscureciendo el tono habitual de la piel.

Cuando se toma el sol durante amplios periodos de tiempo sin protección, se impide la generación necesaria de melanina. La piel no es capaz de producir las reacciones bioquímicas oportunas a la velocidad necesaria. Esto se traduce en manchas rojas y quemaduras en la piel.

Por ello es importante aplicar un buen protector solar. Se facilita el tiempo de reacción natural de la piel, la consecuente producción de melanina, la hidratación necesaria y un tono moreno uniforme. En el siguiente enlace, facilitamos la tarea de saber dónde encontrar Crema Solar P20 para estar siempre protegidos.

Quemaduras solares en niños

Los niños son los más susceptibles a sufrir rojeces y daños en la piel al exponerse al sol. Su dermis está en desarrollo y todavía no cuenta con los niveles de protección que posee la piel adulta.

Según los datos de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV), en verano casi el 40% de los niños sufren quemaduras solares. Las causas se deben a no haber aplicado con asiduidad el fotoprotector, elegir un producto inadecuado o no proteger zonas de piel más delicada como son las orejas, el cuello y la parte alta de la espalda y los labios.

Por ello, es muy importante saber cómo aplicar la crema solar:

Emplear la protección antes de salir de casa

La crema solar debe aplicarse media hora antes de exponerse a la radiación. Además, se debe reaplicar pasadas las dos horas. Si el menor se está bañando o suda, se recomienda disminuir el intervalo de tiempo entre las aplicaciones del protector.

Evitar salir en las horas centrales del día

Entre las 12 y las 16 horas la incidencia de los rayos del sol es mucho más intensa. Por ello, se recomienda no salir a la calle en ese intervalo de tiempo.

Mantenerse siempre hidratado

Se debe acostumbrar al menor a beber agua a menudo. El calor favorece la deshidratación y la mejor manera de combatirla es bebiendo agua fresca y natural. Además, una vez que finaliza la exposición al sol, se recomienda la aplicación de cremas hidratantes en la piel para que ésta no se reseque ni cuartee.

Usar complementos

Resulta muy útil vestir al niño con gafas de sol, sombreros, viseras y demás complementos. De esta manera, los rayos del sol no inciden directamente sobre la piel y evitamos, junto con la ayuda del protector, la aparición de quemaduras de sol en la cara.

Aprender a evitar las quemaduras solares permitirá disfrutar del sol en todo su esplendor. Así, se podrán dejar de lado las molestias que provocan y nunca podrá arruinar las vacaciones.