Cómo evitar las manchas en la cara

Prevenir manchas en cara es una opción más fácil que tener que eliminarlas. Poseer una piel sana y perfecta es la aspiración de millones de personas. Es normal que la población femenina se preocupe más por esta sobre pigmentación de la piel. Más del del 80% de las mujeres la padecen. Una crema solar con un buen factor de protección puede resultar de gran ayuda.

Hay que tener en cuenta que son muchos los factores que intervienen como causantes de estas temidas manchas. Entre ellos destacan cuestiones tan diversas como los cambios hormonales, los anticonceptivos orales, el estrés o la exposición al sol sin protección.

Qué son las manchas en la cara

Las manchas en cara se han convertido en uno de los síntomas más manifiestos del envejecimiento de la piel del rostro. Es cierto que, en la mayoría de los casos, pueden ser eliminadas.

Sin embargo, este procedimiento resulta mucho más complicado que prevenir el envejecimiento cutáneo. Es decir, es más fácil seguir una rutina de cuidado de la piel que consiga evitar la aparición de estos signos en el rostro.

Tipos de manchas faciales

Ya hemos visto que el exceso de pigmentación cutánea afecta a un número elevado de la población femenina. Este problema preocupa mucho porque evidencian, incluso más que las arrugas, el envejecimiento de la piel.

Además, afecta a mujeres de todas las edades. Aunque existen tratamientos estéticos para mitigarlas, lo cierto es que lo más sensato y eficaz es conseguir que no aparezcan. De todos modos, es preciso saber que la aparición de las manchas está indicando que las células de la piel del rostro están reaccionando para evitar un mal mayor.

Nuestro cuerpo comprende que, por diferentes motivos, el ADN celular puede ser dañado. Cuando notamos que ha aparecido una mancha en la piel la pigmentación entra en juego. La melalina, focalizada en la zona en concreto, se vuelve más activa y produce más pigmentación que el resto.

Una vez que estas células se han visto alteradas resulta imposible eliminarlas. Ahora bien, esto no significa que no podamos ayudarlas para que su ritmo se estabilice. De esta manera, volverán a producir melanina a un ritmo habitual.

Las manchas que se producen por la frenética actividad de la melanina son conocidas como hiperpigmentaciones. Son muy corrientes. Pero veamos cuáles son los tipos de manchas faciales más comunes.

Las pecas

Ese es su nombre de batalla, pero estas pigmentaciones faciales se conocen médicamente como efélides faciales. Resultan lesiones coloreadas de tamaño pequeño. Generalmente, aparecen en mejillas, labio superior y zona delantera.

Las pecas suelen acompañar a la persona desde su más tierna infancia y aparecen con mayor prevalencia en pieles claras. Las efélides faciales pueden verse potenciadas con la acción del sol.

Los léntigos

El nombre completo de estas manchas de mayor tamaño es léntigo actínico o solar. Así que, como su propia denominación indica, tiene mucho que ver con la acción del sol. La verdad es que estas manchas deben su aparición a la radiación UV. Sus zonas de acción se sitúan en el escote, los pómulos, las sienes, el frontal y el reverso de las manos.

Los melasmas

También conocidos como paños o cloasma. Estas imperfecciones resultan de un color marrón más difuso. Su localización se encuentra en la cara y tienen correlación con los rayos solares. De todos modos, también pueden deberse a la acción de los anticonceptivos orales y a los cambio hormonales del embarazo.

Cómo evitar las manchas en la cara

Aunque hemos enumerado las principales existen muchos más tipos de manchas en cara. Todas ellas resultan ser una alteración en la pigmentación cutánea. También todas ellas pueden mitigarse o incluso prevenirse con la acción de una crema solar.

Es importante que conozcas cuál es tu tipo de piel y cómo reacciona con las radiaciones solares. Todas las pieles, por muy oscuras que sean, están expuestas al sol y a cualquier otro factor que favorezca la aparición de manchas.

Estos son los consejos más recomendables para mantener alejadas las manchas en la cara:

  • Evitar exponerse a los rayos UVA y UVB y usar siempre protector solar.
  • Evitar tocar los granos, son marcas muy difíciles de eliminar.
  • Evitar el tabaco, sensibiliza la piel y potencia el resultado de las acciones externas.
  • Evitar una mala alimentación. Una ingesta saludable se traduce en una piel más sana.
  • Utilizar una crema con factor de protección durante todo el año.
  • Aprender cómo aplicar una crema solar para potenciar su eficacia.

Por último, recuerda que la piel “tiene memoria”. El daño que no prevengas ahora se irá sumando a lo largo del tiempo. Cuida tu piel para que las manchas y otros problemas aún más serios entren a formar parte de tu vida.