Cómo protegerse del sol en la montaña

Existe la falsa creencia de que la radiación solar solo afecta a nuestra piel con los rayos veraniegos. Sin embargo, durante el resto de los meses del año el astro rey sigue ejerciendo su influencia. De hecho, en otoño y en invierno se realizan actividades que precisan que se tomen medidas para evitar daños en la piel. Es bueno, por ejemplo, saber cómo protegerse del sol en la montaña.

November 21, 2019

cómo protegerse del sol en la montaña

Cómo actúa el sol en la montaña

La temporada otoñal invita a disfrutar de ciertas actividades al aire libre. Una de las más apreciadas en esta época del año son las visitas a la montaña. Las temperaturas son más agradables y los paisajes resultan imponentes. Subir y aprovechar para pasear por caminos y senderos es una experiencia inigualable

Sin embargo, es necesario que la aventura por estos bellos paisajes no acabe con el efecto indeseado de los rayos UVA y UVB. Por eso te explicamos cómo proteger del sol en las montaña.

¿Mi piel corre peligro en la montaña?

Es necesario concienciarse de que el sol, en cualquier época del año, debe tomarse con sentido común. Hay que comprender que, por cada 300 metros de ascenso, la radiación ultravioleta aumenta en un 4%.

Además, a lo largo de estos meses, es probable que nos encontremos con montañas nevadas. También es la temporada para gozar de la práctica de los deportes de invierno. Aquí resulta imprescindible tener en cuenta cómo protegerse del sol en la montaña.

La razón es muy sencilla. La nieve refleja el 90% de los rayos UV que recibe. El riesgo de quemaduras y daños en la piel se convierte en un peligro real y considerable.

Consejos sobre cómo protegerse del sol en la montaña

Está claro que en otoño y en invierno también es necesario que protejamos nuestra piel de la radiación solar. Algunos consejos resultarán muy útiles para los amantes de los deportes de montaña.

Crema solar

Utilizar un protector solar eficaz resulta imprescindible para mantener la piel a salvo y, al mismo tiempo, disfrutar de las bondades del sol. Es cierto que el astro rey nos proporciona grandes beneficios.

Tomar el sol aumenta nuestros niveles de vitamina D, nos hace sentir más contentos, ayuda a nuestro sistema circulatorio… etc. Sin embargo, una exposición indiscriminada y la aparición de quemaduras provoca un deterioro acumulativo. Este comportamiento puede desembocar en graves problemas dermatológicos, incluido el cáncer de piel.

Por ello, el sol en la montaña también debe hacernos tomar precauciones. En estos entornos se recomienda un FPS 30 o 50, como mínimo. Es importante aplicarlo aunque nuestra piel sea oscura y se debe aplicar frecuentemente y con capas gruesas.

La indumentaria

La ropa es, sin duda, uno de los primeros protectores solares. Por ello, es necesario que elijamos el atuendo adecuado para el entorno en el que nos vamos a desenvolver. En este apartado debemos incluir las gafas de sol, los guantes y los gorros.

Ya existen prendas sintéticas elaboradas especialmente para protegernos de los rayos UV. Su FPS suele venir indicado en el etiquetado. De todos modos, las partes de nuestro cuerpo que puedan quedar expuestas, como la cara, debe ser preservada con el uso de una crema solar con un factor de protección muy alto.

La hidratación

La piel contiene una gran cantidad de agua que va disminuyendo como efecto de la radiación del sol. Aunque creas que no te has quemado es preciso que actúes. La razón es que la dermis debe recuperar su nivel de hidratación.

La mejor manera de conseguirlo es utilizando una crema para después del sol. El aftersun es un buen aliado para conservar nuestra piel en buenas condiciones.

Ya tienes algunos consejos sobre cómo protegerse del sol en la montaña. Es muy importante actuar consecuentemente y cuidar nuestra piel en cualquier época del año y qué mejor aliado que P20