¿Cómo evitar el melasma en verano?

El melasma o cloasma es una hiperpigmentación de la piel. Es una afección bastante común en toda la población, especialmente entre las mujeres embarazadas. No provoca cáncer ni problemas de salud. Sin embargo, las manchas marrones o grisáceas que genera en el rostro son bastante antiestéticas.

August 30, 2019

melasma

La zona de la piel más afectada por el melasma suele ser la cara. Aunque también puede aparecer en otras áreas que hayan estado expuestas al sol sin protección. Nariz, mejillas, frente y labio superior tienen mayor tendencia a quedarse manchadas.

Por qué se produce el melasma

La aparición de manchas marrones o grisáceas en la piel se asocia con un aumento en la producción de melanina. Recordad que este pigmento es el que nos ayuda a protegernos de la radiación solar tornando la piel morena. Sin embargo, un exceso de melanina conlleva la aparición del melasma.

Este incremento de melanina se debe a varios factores. No solo está asociado con la exposición al sol. También puede originarse con el empleo de algunos anticonceptivos y por los cambios hormonales del embarazo. De hecho, las embarazadas padecen cloasma entre un 10% y un 15% más que el resto de las mujeres. En estos casos, la causa es su revolución hormonal. Es lo que se conoce como “la máscara del embarazo”.

La edad, ciertos fármacos antiepilépticos y la genética son otros factores a tener en cuenta.

Tipos de melasma

Se dan tres tipos diferentes de melasma:

  • Epidérmico. Se centra en la capa más externa de la piel. La hiperpigmentación que produce es marrón con bordes definidos.
  • Dérmico. Se centra en las capas más profundas de la piel. Las manchas que genera son de color azul grisáceo.
  • Combinado. Es la combinación de los dos anteriores. Sus manchas son de un tono marrón grisáceo.

Consejos para evitar el cloasma

Para que el melasma no aparezca está claro que debemos protegernos la piel a la hora de exponerla al sol. En relación con el embarazo poco hay que hacer hasta el momento del parto. Si se toma algún medicamento que lo provoque, habrá que estudiar su cese o cambio por otro más benigno con la piel.

Fotoprotégete

Independientemente de la época del año, debes hacer uso de un buen protector solar. Aunque el tiempo no sea tan ameno como en verano, la incidencia de los rayos UVA y UVB sigue siendo igual de perjudiciales para la piel.

También se recomienda protegerse del sol con complementos como gafas, sombreros, bufandas… Lo imprescindible es que tu piel esté lo menos expuesta posible. No cabe duda de que, para ello, deberás evitar salir a la calle en las horas de mayor radiación solar.

Cuídate de los cosméticos

Antes de comenzar con el uso continuado de algún cosmético, debes probar la reacción de tu piel ante el mismo. Para ello, elije una zona pequeña que suela estar cubierta y aplica el producto.

Si se produce alguna reacción adversa deberás de eliminar el artículo de tu lista de cosméticos habituales. Además, existen ciertos cosméticos que reaccionan con la radiación solar y pueden generar irritaciones. Tendrás que descartar estos productos para siempre.

El melasma solo tiene un efecto adverso: sus manchas afean la apariencia del rostro. Al limitarse a ser un problema estético, se puede apostar por el maquillaje para disimularlo. Eso sí, al seguir nuestros consejos, será más difícil que el cloasma te afecte.